lunes, 22 de octubre de 2018

Artículos Científicos Recientes


EL CEREBRO INFLUYE EN LA VIRALIDAD DE UN CONTENIDO EN INTERNET

Una investigación de la Universidad de Pensilvania ha detectado las claves para predecir cuán viral será un contenido en la red según la actividad cerebral del lector.

¿Qué es lo que convierte un contenido en viral cuando se comparte en las redes sociales? ¿Qué proceso tiene lugar en nuestro cerebro para determinar si merece la pena compartir un artículo determinado?

Dos estudiantes del programa de doctorado de la Escuela Annenberg de Comunicación de la Universidad de Pennsylvania (Filadelfia, EE.UU.), Christin Scholz y Elisa Baek son los autores principales de dos trabajos que, por un lado, miden la actividad cerebral al leer un artículo y, por el otro, predicen cuando ese contenido va a ser compartido en redes sociales. Los resultados se publican en las revistas Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS por sus siglas en inglés) y Psychological Science.

COMPARTIR PARA MEJORAR NUESTRA IMAGEN

Para realizar el estudio se contó con 80 personas a las que se midió la actividad cerebral, usando resonancias magnéticas funcionales, mientras leían 80 artículos publicados en el New York Times.
Los artículos seleccionados eran de asuntos relacionados con la salud (nutrición, fitness, vida saludable) y todos contaban con una extensión similar. Los participantes valoraban su interés por leerlos y compartirlos mientras los investigadores realizaban las mediciones.

Los científicos se centraron en las regiones del cerebro relacionadas con la imagen que los sujetos tienen de sí mismos y con lo que otras personas podrían pensar de esos individuos.

“La gente lee o comparte contenidos que conectan con sus propias experiencias, con su sentido de quiénes son o quieren llegar a ser”, explica una de las coautoras de ambos estudios, Emily Falk. “Comparten cosas que pueden mejorar sus relaciones, hacerles parecer más listos o empáticos”.
Los datos neuronales recogidos durante el estudio sugieren que, cuando las personas escogen que van a leer o que van a recomendar a otros, piensan tanto en sí mismas como en los demás, mostrando los mayores niveles de actividad en estos sistemas neuronales.

“Cuando piensas en qué vas a leer y qué vas a compartir, ambos son pensamientos inherentemente sociales, y cuando piensas socialmente, sueles pensar en ti mismo y en tu relación con los demás”, dice Elisa Baek. “El mundo social y el concepto que tienes de ti mismo están entrelazados”, añade.

PREDECIR LA VIRALIDAD

El trabajo centrado en estas mediciones se publicará en la revista Psychological Science mientras que en PNAS aparecerá la segunda fase del estudio, la que se ocupa en predecir la viralidad de esos contenidos.

Utilizando la actividad cerebral de los mismos sujetos durante la primera fase de la investigación y usando los mismos artículos, los autores predijeron la viralidad de un contenido entre el conjunto de lectores del New York Times que compartieron ese grupo de contenidos un total de 117.611 veces.
Detectaron que la actividad cerebral en las regiones estudiadas se combinaba, de forma inconsciente, generando una señal que daba un valor al artículo. Esa señal es la que predice qué vamos a compartir y qué no.

Aunque los sujetos del estudio¬ –de entre 18 y 24 años, muchos, estudiantes universitarios en el área de Filadelfia– representaban grupos demográficos distintos a la media de los lectores del Times, su actividad en las áreas clave del cerebro que median el valor de los artículos coincidían con su popularidad global.

“El hecho de que esos artículos estén en la misma sintonía en diferentes cerebros implica que hay motivaciones y normas similares que pueden conducir a esos comportamientos”, cuenta Christin Scholz, otra de las coautoras.

Además, reconoce que la imagen que tenemos de nosotros mismos o de otras personas y las motivaciones para compartir esos contenidos, serán distintas según cada individuo.
Por ejemplo, alguien pensará que un artículo hará que sus amigos se rían mientras que otra persona lo compartirá porque cree que puede ser de ayuda para que un amigo resuelva algún problema en particular.

Sin embargo, a pesar de existir motivaciones distintas, las actividades neuronales son las mismas y sirven como denominador común para varios tipos de pensamiento social y autorreferencial.
“En la práctica, si creas un mensaje que el lector cree que va a hacer que se le perciba de forma más positiva o que puede mejorar una relación, podemos predecir que la probabilidad de que ese mensaje se comparta va a crecer”, explica Scholz.





LA DEPRESIÓN ES UNA DE LAS PRINCIPALES CAUSAS DE DISCAPACIDAD EN EL MUNDO

La OMS estima que alrededor de 332 millones de personas sufrieron desórdenes depresivos en 2015. Mujeres, jóvenes y ancianos son los más propensos a padecerlos.

Más de 4 por ciento de la población mundial vive con depresión, y las mujeres, los jóvenes y los ancianos son los más propensos a sus efectos que pueden provocar discapacidad, dijo el jueves la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Unos 322 millones de personas sufrieron desórdenes depresivos en 2015, un aumento de un 18,4 por ciento en una década, ya que la gente vive más años, dijo la agencia de Naciones Unidas en un reporte.

Las pérdidas económicas globales superan 1 billón de dólares anuales, dijo la OMS, refiriéndose a la pérdida de productividad debido a la apatía o falta de energía que lleva a una incapacidad para funcionar en el trabajo o lidiar con la vida diaria.

"La depresión es lo que contribuye en mayor parte a años vividos con discapacidad. Por lo que es una causa principal de discapacidad en el mundo actualmente", dijo el doctor Dan Chisholm, del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS, en una conferencia de prensa.
La depresión es 1,5 veces más común entre las mujeres que en los hombres, añadió. Otros 250 millones de personas sufren de desórdenes de la ansiedad, incluyendo fobias, ataques de pánico, comportamiento obsesivo compulsivo y estrés post traumático, dijo el reporte.

Un 80 por ciento de los afectados con enfermedades mentales viven en países de bajos y medianos ingresos. Tres grupos etarios son particularmente vulnerables a la depresión: jóvenes, mujeres embarazadas y posparto -a un 15 por ciento se le diagnosticará depresión-, y los ancianos.

Los jubilados también son susceptibles. "Cuando dejamos de trabajar o perdemos a nuestra pareja nos volvemos más débiles, más sujetos a enfermedades físicas y desórdenes como la depresión se convierten en más comunes", dijo Chisholm.

Unas 800.000 personas mueren cada año por suicidios, una "cifra bastante horrorosa", dijo Chisholm. "Es más común en hombres en países de altos ingresos, pero más común entre mujeres en países de bajos y medianos ingresos", añadió.




UN SISTEMA EXTRASOLAR ESCONDE SIETE MUNDOS DONDE BUSCAR VIDA

NASA anunció que no son tres, como se pensaba el año pasado, sino siete, los exoplanetas que giran alrededor de TRAPPIST-1.


La NASA llevaba unos días anunciando un gran descubrimiento más allá del sistema solar y este miércoles por fin se ha dado a conocer. Un equipo internacional de astrónomos informa en la revista Nature de la existencia de siete planetas del tamaño de la Tierra transitando por delante de TRAPPIST-1, una estrella ultrafría y enana –poco más grande que Júpiter– situada a 40 años luz, en la constelación de Acuario.

“Los siete planetas tienen temperaturas (de entre 0 y 100 ºC) lo suficientemente bajas como para hacer posible la presencia de agua líquida en sus superficies”, destacan los autores en su artículo, cuyo hallazgo convierte a este sistema planetario en uno de los mejores candidatos para buscar vida fuera del sistema solar. Incluso tres de los mundos se encuentran en la zona de habitabilidad de su estrella y podrían tener océanos de agua.

“Los próximos pasos serán detectar y medir la atmósfera de todos estos planetas, una tarea en la que se involucrarán equipos de todo el mundo”, adelanta a Sinc Didiier Queloz, coautor del trabajo e investigador del Observatorio de Ginebra, quien explica: “Las enanas ultrafrías –muy comunes en la Vía Láctea–, con planetas rocosos en tránsito, son los únicos objetivos para los que tenemos la capacidad técnica necesaria para estudiar sus atmósferas”.

“TRAPPIST-1 es el primer objetivo, pero espero que se encuentren otros sistemas planetarios parecidos ya que los estudios estadísticos señalan que pueden ser bastante frecuentes”, añade Queloz, una valoración con la que coincide el astrónomo holandés Ignas Snelen, que también comenta en Nature el descubrimiento del sistema planetario séptuple: “Si esta configuración es común, nuestra galaxia podría estar repleta de planetas como la Tierra”.

El hallazgo actual es fruto de otro anterior. En mayo de 2016, el investigador Michaël Gillon del instituto STAR de la Universidad de Lieja (Bélgica) y su equipo ya anunciaron la detección de tres exoplanetas en la estrella TRAPPIST-1, rebautizada así por el TRAnsiting Planets and PlanetesImals Small Telescope (TRAPPIST, en Chile) que se usó para las observaciones.

Este sistema es el que cuenta con más planetas del tamaño de la Tierra y con más mundos que podrían tener agua líquida en sus superficies.

Motivados por este descubrimiento, los autores organizaron una compaña global de monitorización fotométrica, mediante telescopios terrestres y espaciales, para detectar los tránsitos de los planetas por delante de su estrella, cuyo brillo se debilita ligeramente cada vez que esto sucede.



UNA DIETA QUE IMITA EL AYUNO REDUCE LOS FACTORES DE RIESGO DEL ENVEJECIMIENTO


Un pequeño estudio demostró que los valores del IMC, la presión, la glucosa en sangre y el colesterol mejoraron con la dieta.



Hacer una dieta que imita el ayuno reduce los factores de riesgo de las enfermedades en la población saludable, de acuerdo con un estudio pequeño.

El equipo del doctor Min Wei, del Instituto de Longevidad de UCLA, evaluó los efectos de la dieta en distintos factores de riesgo de diabetes, cardiopatías, cáncer y otras enfermedades.

La dieta (ProLon, según su nombre comercial) es reducida en calorías, azúcares y proteína, pero rica en grasas insaturadas. Cuarenta y ocho participantes comieron normalmente durante tres meses y 52 hicieron la dieta especial durante cinco días por mes y comieron normalmente el resto de los meses.
A los tres meses, los grupos intercambiaron la alimentación. Algunos participantes tenían presión alta, colesterol HDL o “bueno” bajo, entre otros factores de riesgo.

En total, 71 participantes finalizaron el estudio publicado en Science Translational Medicine. Los valores del IMC, la presión, la glucosa en sangre y el colesterol mejoraron con la dieta, pero principalmente en aquellos con algún riesgo. Los efectos adversos fueron leves, como fatiga, debilidad y cefaleas.

Wei y el doctor Valter Longo, de University of California, San Diego, señaló en una entrevista que publica la revista que mientras “la gran mayoría” de los participantes tenían uno o más factores de riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes, las cardiopatías o el cáncer, “se necesitan ensayos clínicos de la FDA para demostrar si la dieta previene y trata las enfermedades”.

El doctor Joseph Antoun, CEO de L-Nutra Inc., que ofrece la dieta, dijo que “está diseñada para personas que desean mejorar la salud y el bienestar, con sobrepeso u obesidad que quieren adelgazar de manera simple y saludable, y con niveles anormales de biomarcadores de envejecimiento y enfermedades asociadas”.

Dicho eso, Antoun admitió que las personas con enfermedades comunes por el sobrepeso y la obesidad, como la diabetes, la enfermedad cardiovascular y el cáncer, no deberían hacer la dieta sin aprobación médica.

Tampoco está aconsejada para menores de 18, embarazadas o mujeres que están amamantando, ni personas con ciertas enfermedades metabólicas, hepáticas o renales que pudieran agravarse con la disminución del azúcar o la proteína en la dieta, o si se padece alergia a la soja o las nueces.
Es más, según dijo Antoun: “nunca debería combinarse con fármacos para bajar la glucosa en sangre, como la metformina o la insulina”.



ENSAYO SOBRE VIDA EXTRATERRESTRE REVELA A CHURCHILL, EL CIENTÍFICO



El político británico, Winston Churchill, creía en la posible existencia de la vida en planetas orbitando estrellas más allá del sol. 


Un ensayo descubierto el año pasado escrito por Winston Churchill muestra que el líder británico creía en la posibilidad de vida extraterrestre en planetas orbitando estrellas más allá del Sol.
El artículo de 11 páginas fue escrito antes de la Segunda Guerra Mundial en 1939 y actualizado en la década de 1950, muchos años antes de que los astrónomos descubrieran los primeros exoplanetas en la década de 1990.

Ya entonces Churchill se refirió a temas que dominan el debate actual sobre la vida extraterrestre, demostrando que el primer ministro británico "razonaba como un científico", según un análisis de su trabajo divulgado el miércoles en la publicación especializada Nature.

La búsqueda por vida en otros mundos tomó impulso en los últimos 20 años, ya que las observaciones han sugerido que sólo la Vía Láctea contendría más de 1.000 millones de planetas del tamaño de la Tierra que podrían ser habitables.

Churchill ya pensaba de manera similar hace casi 80 años, cuando escribió que "con cientos de miles de nebulosas, cada una con miles de millones de soles, las posibilidades son enormes de que deba haber un número inmenso que posea planetas cuyas circunstancias no harían la vida imposible".

El ensayo mecanografiado y titulado "¿Estamos solos en el universo?" fue descubierto el año pasado en los archivos del Museo Nacional Churchill en la ciudad de Fulton, Misuri, en Estados Unidos, y fue entregado al astrofísico Mario Livio para su análisis.




EL PLANETA ENANO CERES ALBERGA COMPUESTOS PRECURSORES DE LA VIDA



La sonda Dawn de la NASA ha detectado por primera vez material orgánico en Ceres que, junto al amoníaco, agua helada, carbonatos y sales de su superficie, ofrecen los ingredientes para el nacimiento de la vida.


Entre las órbitas de Marte y Júpiter se mueve el planeta enano Ceres, el mayor de los objetos del cinturón de asteroides. Esta semana, científicos italianos y estadounidenses informan en la revista Science que han encontrado en su superficie un material orgánico alifático, formado por compuestos de carbono de cadena abierta implicados en la química que genera la vida.

Para realizar el estudio, los autores han utilizado los datos del espectrómetro cartográfico de luz visible e infrarrojo de la nave Dawn de la NASA, mientras sobrevolaba un territorio, de unos 1.000 km2, en el entorno del cráter Ernutet del planeta enano.

En esa zona se ha detectado un material con longitudes de onda características de los grupos metilo (­CH3) y metileno (CH2), propios de la materia orgánica. Aunque todavía no se dispone de información suficiente para determinar exactamente de qué compuestos se trata, se sabe su parecido a minerales orgánicos tipo alquitrán, como la asfaltita o el kerite.

Los investigadores consideran que el material orgánico es nativo de Ceres. Como este cuerpo planetario contiene gran cantidad de agua y puede haber retenido calor interno desde su etapa de formación, es muy probable que los compuestos orgánicos se generaran en su interior. Después se pudieron unir a otros componentes esenciales para la vida.

“La presencia combinada en Ceres de este material orgánico, junto a minerales hidratados con amoníaco, el hielo de agua, carbonatos y sales, supone un entorno químico muy complejo, lo que sugiere un ambiente favorable para la química prebiótica”, destaca la autora principal, María Cristina De Sanctis, del Instituto Nacional de Astrofísica de Roma.

Respecto a la posibilidad de que los compuestos orgánicos detectados pudieran haber llegado a Ceres a bordo de un asteroide u otro objeto con el que impactara, los autores lo descartan: “Es poco probable que este material se haya depositado ahí desde una fuente externa mediante un impacto, porque el calor extremo los habría destruido, y porque su distribución en la superficie no se corresponde con ese tipo de colisión”.

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